Cómo ser un buen líder

Algunas personas piensan que los líderes nacen, mientras que otras consideran que se hacen. Tal vez todas tengan parte de razón, pero lo cierto es que en la base del liderazgo se encuentran una serie de actitudes y comportamientos que pueden aprenderse.
¿Qué es el liderazgo?
El liderazgo es un proceso en el que una persona influye en otras para que cumplan una serie de objetivos, y dirige la organización de un modo que la hace más coherente y cohesiva. Los líderes llevan a cabo esta tarea utilizando sus atributos de líderes. Es decir, una persona puede estar al mando en una empresa, pero eso no la convierte necesariamente en líder. No es lo mismo ser un jefe que un líder. El jefe puede lograr que los demás realicen sus tareas por obediencia, dinero, miedo a perder el trabajo, etc. mientras que el líder consigue que sus seguidores lo hagan porque lo desean. El jefe o jefa que consigue que sus trabajadores lo vean como un líder, está logrando que se sientan cómodos en su puesto de trabajo, que encuentren satisfacción en él, que se sientan parte de un equipo (de algo importante) y que confíen en su líder y su capacidad para dirigirlos correctamente.
Cuando una persona trata de decidir si confía en otra como líder, lo que hace es observar su comportamiento; determina si se trata de una persona noble y digna de confianza o de un egoísta que sólo sirve a sí mismo y utiliza su autoridad únicamente para ascender. Por tanto, para ser un buen líder has de ser una persona ética, preocupada por el bienestar de las personas que conforman tu equipo, interesada en hacer un buen trabajo y no sólo en ganar dinero o ascender.
Las personas quieren ser dirigidas por alguien que presente, sobre todo, las siguientes características:
1. Que sean personas éticas, dignas de confianza y nobles.
2. Que transmitan la sensación de que saben qué hay qué hacer y cuál es el mejor camino para lograr los objetivos.
La comunicación
La comunicación es muy importante a la hora de establecer la confianza, principalmente una buena comunicación en estas tres áreas:
  • Ayudar a los empleados a entender la estrategia general de la empresa.
  • Ayudar a los empleados a entender cómo contribuyen a lograr los objetivos claves de la empresa.
  • Compartir información con los empleados acerca de cómo de bien lo están haciendo tanto ellos o su sección como la empresa a nivel general.
Los líderes expresan su liderazgo mediante 4 marcos diferentes:
Marco estructural. Los líderes estructurales se centran en la estructura, el ambiente, la implementación, la experimentación y la adaptación. Los buenos líderes estructurales son arquitectos sociales centrados en el análisis y el diseño, mientras que los malos líderes estructurales son tiranos centrados en detalles insignificantes.
Marco de recursos humanos. Este tipo de líderes creen en las personas, son accesibles, animan la participación, apoyan a los demás y comparten información.
Marco político. Son defensores centrados en la coalición y la construcción. Analizan lo que quieren y lo que tienen, evalúan la distribución del poder, construyen alianzas, utilizan la persuasión y la negociación.
Marco simbólico. Se trata de visionarios cuyo estilo de liderazgo se basa en la inspiración y el entusiasmo. Tratan de construir algo nuevo y diferente, persiguen un sueño y producen cambios.
Cada uno de estos estilos puede ser inapropiado si se utiliza solo, de modo que deberíamos conocer los cuatro y saber en qué momento conviene utilizar uno más que otro. Por ejemplo, durante un cambio organizacional importante, el marco estructural puede ser el más adecuado, mientras que durante un periodo donde sea necesario el crecimiento, puede se más apropiado el estilo visionario, que aporta ideas nuevas y frescas.
Para que ste blog siga creciendo:


Visitenos en:

Instagram