Retos y oportunidades para el líder del siglo XXI

Las empresas que quieran sobrevivir en el mundo de hoy y en el de mañana deben adaptarse a un entorno radicalmente distinto al de ayer: los clientes, las funciones de producción, los canales de distribución, los mercados, los equipos humanos… Los líderes empresariales se ven forzados a replantearse todas las etapas de la cadena de valor.

Para John Kotter (Harvard University) una empresa que no esté revisando constantemente su rumbo y no realice los ajustes necesarios tiene muy pocas posibilidades de sobrevivir. La clave reside en compaginar las exigencias diarias de la actividad empresarial con la identificación temprana de riesgos y oportunidades, formulando iniciativas estratégicas e innovadoras con agilidad y poniéndolas en práctica con la rapidez requerida. Para ello propone un esquema organizativo “dual” en el que coexisten áreas de la empresa estructuradas jerárquicamente con áreas organizadas en red.
En todo proceso de cambio, el papel de los consejeros delegados y de los consejos de administración es clave. William Klepper (Columbia Business School) sostiene que el estilo del consejero delegado debe encajar con el del negocio en cada momento de su ciclo, y que el consejo de administración necesita intervenir de forma activa para ayudarle a cerrar posibles brechas entre sus habilidades/estilo y los requerimientos de la compañía.

Los entornos cambian en todos los sectores, ninguna empresa está “a salvo”. Francisco González (BBVA) analiza cómo estos cambios están afectando a la industria financiera y sostiene que para sobrevivir y progresar, los bancos tienen que aprovechar su ventaja competitiva fundamental: la información que poseen sobre sus clientes, convirtiéndola en conocimiento para ofrecerles a estos una mejor experiencia. En su artículo para OpenMind repasa los elementos principales del proceso que se ha llevado a cabo en BBVA para transformarse de un banco convencional “analógico” a una nueva empresa “digital” basada en el conocimiento.
La capacidad de anticipación y adaptación de las organizaciones dependerá en gran medida de su capacidad para innovar. Para Henry Chesbrough (Haas School of Business), considerado el padre de la innovación abierta, este concepto ha cambiado la gestión de la innovación dentro de las empresas. En un principio, la innovación abierta se entendió y se puso en práctica en forma de colaboraciones entre dos empresas para abrir el proceso de innovación interna. Sin embargo,la innovación abierta se va a expandir más allá. En el futuro cada vez cobrarán más relevancia el diseño y la gestión de comunidades de innovación.

Pero la supervivencia exige algo más que innovar. Según Carol A. Adams (Monash University) la empresa del futuro hará negocios de manera distinta porque comprenderá el valor de sus relaciones y de los recursos y servicios que le proporciona su entorno natural. Será muy diferente a la empresa de hoy. Tendrá que estar más integrada en la sociedad civil y no permanecer aislada y centrada en la persecución de beneficios. Esa integración ha de ser tanto física (es decir, con el mundo natural y el equilibrio de la naturaleza) como ética (con los valores sociales).

Las empresas de mañana no tendrán nada que ver con las empresas de hoy. Descubre más sobre las empresas del futuro en el libro Reinventar la empresa en la era digital.

Dory Gascueña para OpenMind
@dorygascu

Fuente: https://www.bbvaopenmind.com
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